domingo, 21 de septiembre de 2008

Cadera

Hace ya varios meses mi querida abuela se cayó y sufrió una fractura en su cadera. Doña Julia Gonzáles Bracamontes viuda de Díaz ya tiene 91 años de edad, así que una caída para ella puede ser grave. Tuvieron que operarla y yo me ofrecí como voluntario para donar sangre para ella. Tuvieron que ponerle una prótesis de cadera como la que pueden ver en la imagen.

Sí buscan en internet "prótesis de cadera" encontrarán objetos similares. Aproximadamente mide 16cm. y creo que pesa como medio kilo (no se fien mucho de el dato de peso, soy malo para calcular). Ahora, hace unas semanas se lo tuvieron que sacar porque su cuerpo lo estaba rechazando. El doctor dijo que nos podíamos quedar con esta pieza sí queríamos, así que mi papá la trajo a casa y ahora la pueden ver aquí.
Por fortuna mi Nana es una ancianita muy fuerte. De no ser por esa caida ella seguiría caminando sin ayuda de otras personas ni de bastones. Además es muy alegre y con muchas ganas de vivir "aunque ya esté viviendo tiempo extra" como dice ella. Por sí fuera poco al parecer ella padece de alzheimer debido a las fallas que presenta su memoria a corto plazo.
Hace mucho que no voy a visitarla, por eso ustedes acuérdense de visitar a sus seres queridos, uno nunca sabe...

jueves, 11 de septiembre de 2008

Inyección

Saludos.

Mi gato ha estado enfermo. Con tantas peleas que ha tenido con los otros gatos que andan por ahí tiene muchas heridas y una de ellas se le infectó. Fuí con el veterinario y le dije lo que tenía, que en el cuello le estaba saliendo una bola y que al parecer se le estaba haciendo cada vez mas grande. El veterinario me dijo que es un absceso. Consultando en el diccionario descubrí que un absceso es una acumulación de pus, lo que quiere decir que bajo esa bola hay un montón de pus acumulándose. El veterinario dijo que hay que aplicarle una serie de inyecciones (siete) para curarlo. Como podrán imaginar, transportar un gato es mas difícil que un perro, a pesar de que la veterinaria queda cerca de mi casa. Así que me decidí a inyectar a Panelo (así se llama el gato) yo mismo. Compré la medicina al veterinario y me lallevé a casa. Ya había visto una vez como inyectaron a Panzón, el perro de mi novia (ay, que bonita), vi como le levantaban el cuero de el lomo y lo inyectaban sin que el perro se quejara ni un poco, por eso pensé que sería fácil, pero no fué así. Todo iba muy bien, le puse un poco de comida a Panelo para que se entretuviera, le agarre el cuero del lomo y al tratar de inyectarlo no quiso escapar, el problema fue que, según me dijo el veterinario, la piel de los gatos es dura, mas dura que la de los perros ¡no pensé que lo fuera tanto! Al final, el veterinario me presto una jaula para que le llevara a Panelo y él lo inyectó fácilmente.

Espero que con esto mejore, es un buen gato. El pobre tiene muchas heridas y, como podrán ver en la foto de mi intento fallido de inyectarlo, parte de su cola está pelona.
Quiero agradecer al veterinario por haber sido tan amable y haberme prestado la jaula para llevárselo, además me dió facilidades para pagarle las inyecciones. De la misma manera, gracias a Dios por todo.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Pancho

Esta es una imagen de como era visto comunmente el señor Doroteo Arango, siempre con sus dos mujeres a cada lado.
Un gran hombre recordado por todos en nuestro país, pero conocido por pocos. La verdad yo soy de los que no lo conocen y eso es lamentable. Eso sí, sabemos que era un hombre que lucho por una causa justa, por la clase trabajadora, por la justicia.
No voy a poner mas porque significa que voy a copiar y pegar desde otra fuente. Mejor búsquenle, que hay muchas páginas y libros. Sí ponen su nombre en gooooogle, ya saben que hay alguien que casi siempre está en el primer link y tiene la respuesta.