Mis papas me cuentan como en sus tiempos, en verano, dormían afuera de sus casas, con las puertas abiertas, sin temor a de que les robaran algo. Todo eso yo no lo viví. A su vez, yo le coatré a mis hijos que en mis tiempos no había enfrentamientos armados en la ciudad. Los tiempos cambian, vivimos la historia dia a dia.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Violencia
Aun no me acostumbro a la idea de que haya asesinatos y balaceras en mi ciudad. Antes solo había asaltos, robos, cosas "normales". Pero la ola de violencia que azota todo el país ha llegado también a nuestra ciudad. Esto se viene dando desde hace unos cuantos meses, mas lo que me hace publicar esto es lo que ocurrido el día de hoy. Resulta que cerca de la casa de mi novia (preciosa, chula, hermosa, mi bella dama) mataron a un hombre y todo indica que fue un ajuste de cuentas. Ya no es algo que pasa en otros estados, o en otras ciudades o en el centro de la ciudad, ahora también pasa cerca de nuestras casas.
Mis papas me cuentan como en sus tiempos, en verano, dormían afuera de sus casas, con las puertas abiertas, sin temor a de que les robaran algo. Todo eso yo no lo viví. A su vez, yo le coatré a mis hijos que en mis tiempos no había enfrentamientos armados en la ciudad. Los tiempos cambian, vivimos la historia dia a dia.
Mis papas me cuentan como en sus tiempos, en verano, dormían afuera de sus casas, con las puertas abiertas, sin temor a de que les robaran algo. Todo eso yo no lo viví. A su vez, yo le coatré a mis hijos que en mis tiempos no había enfrentamientos armados en la ciudad. Los tiempos cambian, vivimos la historia dia a dia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)